Bienvenidos al paraiso

 

“Uña, villa en el obispado de Cuenca, … Esta villa es de los marqueses de Cañete, y aunque tienen otras de más vecindad y autoridad, esta, a mi parecer, deberían estimar en mucho”

Sebastian de Covarrubias -1611-

 

 

El paisaje no te dejará indiferente

Tanto por ver y descubrir...

Descubre Cuenca

Situada en el noreste de la provincia y en plena serranía alta, se convierte en el inicio de innumerables rutas turísticas que recorren, siguiendo la pauta marcada por el río, su laguna y el pantano de la Toba, el incomparable marco de las Serranía de Cuenca. La zona ofrece numerosas alternativas de ocio y actividades complementarias, distintas según la estacionalidad

Escalerón – La Raya (PR-CU 37)

Se inicia el recorrido en el pueblo de Uña. Con la panorámica de la laguna a nuestra izquierda, caminamos en dirección al mirador,  desde donde podemos disfrutar de una vista espléndida de la misma, su fauna y hacernos una pequeña idea del recorrido que vamos a realizar.

Continuaremos por el camino de la piscifactoría y de la escuela de pesca (que podremos visitar saliéndonos del recorrido) para continuar por la subida al “Escalerón”, donde disfrutaremos de la variada  y abundante vegetación de este sinuoso y empinado tramo. Una vez terminada la subida, recorreremos una pista forestal que discurre por los cortados, desde donde seremos testigos de la grandiosa vista panorámica que se nos ofrece a lo largo de todo el camino: Uña, la laguna, los cortados y la fauna autóctona entre la que destaca el buitre…

Abandonamos la pista para dirigirnos de nuevo a Uña por “La Raya”, un camino que atraviesa los cortados (precaución en este tramo) que ya vimos previamente y que nos hará desembocar de nuevo en la laguna y finalizar en Uña.

Cuenca

Sólo necesitó dos ríos para trazar su contorno, ahondar sus hoces y nutrir de verde su horizonte más próximo.

Después llegó el hombre. Desde los primitivos hasta los árabes se afanaron en convertirla en hogar y fortaleza. Se llamó Kunka en su época musulmana pero en 1177 Alfonso VIII pretendió convertirla al cristianismo poblándose entera de nuevos significados religiosos. Así la mezquita se transformó en Catedral, el románico se trocó en gótico y se alzaron iglesias y conventos.

Sus habitantes emprendieron la tarea de domesticar el risco y las alturas, para configurar su insólita arquitectura de sus casas colgadas en el abismo. La antigua ciudad tenía su natural frontera haciendo del aire su paisaje, para luego, cruzar el Huécar y extenderse hacia la planicie manchega.

Muchos edificios mantienen hoy la condición: conventos con monjas de clausura, templos, casonas blasonadas, el Ayuntamiento soportado en arcos que se abren para acceder a la Plaza Mayor. Otros, se han transformando en sedes de museos, fundaciones…

Cuenca es una realidad urbana sorprendente donde se enlazan los tiempos del pasado y los del presente, donde patrimonio cultural y el natural se complementan y ofrecen al visitante una oportunidad para sorprenderse.

 

La Ciudad Encantada

La Ciudad Encantada es un pequeño rincón en pleno corazón de la Serranía de Cuenca en el que observar las caprichosas y mágicas formas alcanzadas por la roca calcárea, generadas durante miles de años gracias a la acción del agua, del viento y del hielo.

Con objeto de que el visitante aprecie las bellezas que la naturaleza ofrece, existe un itinerario guiado por las rocas y formaciones a las que se han dado nombres de animales y de objetos como el Tormo Alto (símbolo de la Ciudad Encantada), lugar donde, como cuenta la leyenda, sería incinerado el líder hispano Viriato. Las denominaciones de las rocas son las siguientes: los barcos, el perro, la cara del hombre, la foca, el tobogán, el puente romano, el mar de piedra, el elefante, el cocodrilo, el convento, los hongos, el teatro, la tortuga, los osos y los amantes de Teruel. Evidentemente, un lugar privilegiado y un destino singular e imprescindible para todos los viajeros.

Toda la información sobre La Ciudad Encantada la tenéis aqui

El Hosquillo

Es un parque cinegético creado para desarrollar labores de conservación, investigación y educación ambiental. El Parque es un laboratorio natural para estudiar y conservar diferentes especies de fauna, y que nos permite ver en su entorno osos, lobos, cabras montesas, ciervos, gamos, corzos y jabalíes. Además podemos pasear por su valle, de increíble belleza, donde conviven aves rapaces y nutrias, entre bosques de pinares, y las riberas de los ríos Escabas y De las Truchas. Un lugar perfecto para visitar con niños.

Se trata de una visita guiada por especialistas en el ámbito medioambiental.  Sobre nuestras cabezas veremos sobrevolar al águila real, el halcón peregrino, el buitre leonado y el búho real. Indispensable visitar el Centro de Interpretación y El Rincón del Buitre;  un espacio cerrado de forma natural donde pueden observarse a los osos.

Para poder visitar El Hosquillo es imprescindible realizar una reserva previa. La reserva puede hacerse vía on-line en la web: www.parqueelhosquillo.com 

Nacimiento del Río Cuervo

El Nacimiento del Río Cuervo figura entre los puntos turísticos más relevantes de la provincia de Cuenca, hecho por el cual concurren en este precioso lugar una gran cantidad de visitantes repartidos durante cualquier época del año.

Se trata de un manantial que destaca por su extensión y belleza.

El río Cuervo nace en la muela de San Felipe, donde se registran las mayores precipitaciones de la provincia de Cuenca y lugar en el que manan diversos manantiales que circulan a través de sus rocas, siendo el del río Cuervo el más destacado. Las aguas surgen al exterior y recorren algunos metros hasta caer en forma de cascada que además está recubierta por un manto de musgo, que favorece la formación de toba. En la subida hacia el Nacimiento se pueden observar varios desplomes recientes de piedra. Lo que es evidente es que el río Cuervo es un paisaje fluvial singular, verdaderamente admirable en la época invernal, momento en el que las nevadas y las bajas temperaturas crean una estupenda estampa llena de largas estalactitas de hielo que se funden con el manto blanco de la nieve.

El acceso es libre y gratuito y está acondicionado (hasta la cascada) para personas con movilidad reducida y carros de bebé.

 

La Laguna de Uña

Uña es un pequeño pueblo de apenas 120 habitantes dentro del Parque Natural Serranía de Cuenca, cuyo principal atractivo es la laguna que lleva su nombre. Esta se llena de aguas provenientes del Arroyo del Rincón, y de un pequeño trasvase desde el Pantano de la Toba.

Se trata de una laguna originariamente natural, pero se amplió el dique natural que retenía el agua para dotarla de mayor capacidad, multiplicándola por cinco, por lo que se podría decir que es artificial. Posteriormente el agua discurre por un canal que abastece una central hidroeléctrica situada en el paraje conocido como El Salto, y acaba en el Júcar.

Fue declarada Refugio de Fauna en el año 1988, y en los alrededores se pueden divisar gamos, ciervos, jabalíes, y gran cantidad de aves como patos, cigüeñas y buitres.

No te quedes con las ganas